jueves, 2 de marzo de 2017

"Tres días en Frankfurt am Main (Fráncfort del Meno)"





Era junio de 2016, cuando mi novio me invitó a conocer una nueva ciudad, un lugar del que no conocía nada excepto su ubicación geográfica. Sí, también había oído hablar de su enorme aeropuerto, pero poca cosa más aparte de eso. Apenas tuve tiempo para informarme de Frankfurt, todo fue de un día para otro, quizá por eso me ha dado por llamarle "La ciudad de las sorpresas", no podía imaginarme lo que me depara aquella ciudad, pero era una sorpresa del muy pillín y aunque él no me hubiese dado apenas tiempo para prepararme, estaba segura de que él ya lo tenía todo controlado.



Frankfurt es la ciudad más poblada del estado de Hesse en Alemania y es una de las ciudades más grandes del país. Ubicada entre los centros urbanos más importantes, Frankfurt destaca por sus enormes rascacielos y su histórica, además de haberse convertido en una metrópolis por su importancia como centro financiero.

Que ver y hacer en Frankfurt:

Primer día:



- Una de las primeras cosas que hice nada más llegar a la ciudad y dejar todo en el hotel fue ir en Busca del Euro Gigante, ese enorme símbolo que se encuentra frente a La Eurotower (Eurotorre), un rascacielos que sin dudas te deja sin aliento. Este enorme euro también esta cerca de una de las estaciones principales de metro, y a su alrededor tiene varios parquecitos muy curiosos con esculturas escondidas, por lo que se disfruta de la naturaleza dentro de una ciudad con impactes edificios forrados de cristal.





- Segunda parada: Maintower (Torre del Meno). Aquí hay que entrar sí o sí, bueno si no tenéis miedo a las alturas y si necesitáis como yo, ver la ciudad a vista de pájaro, pues eso, si eres como yo este lugar es imprescindible.
Precio: 7,50 euros.
Altura: 200 metros.

Dispone ascensor: Si.

Una vez que estéis en la cima de Frankfurt, podréis disfrutar de las maravillosas vistas de la ciudad. Tendréis enfrente la Torre Commerzbank, donde dicen que hay un jardín digno de admiración, aunque no se si es verdad, ya que allí no se puede subir, pero bueno al menos podréis contemplar su enorme estructura de cristal, como también podréis observar la bonitas vistas panorámica de la ciudad, nada como ver el río Meno, los edificios y callejuelas en versión diminuta.
Después de unas bonitas vista toca patear la ciudad, y aunque no sabría decir en que orden realicé el recorrido, os contaré lo que fui encontrando:

- El edifico de La Bolsa de Fráncfort (Frankfurter Wertpapierbörse) en el que no puede faltar varias fotos con el famoso toro y oso que representan las tendencias de mercado.

- La torre de Eschenheimer Turm (Torre Eschenheim), una bonita torre que me recordó el largo cabello de Rapunzel, pero que realmente poco tiene que ver con los cuentos de hadas, ya que no es más que una antigua torre de vigilancia, una de las más altas de Alemania.

- Alte Oper (La vieja Ópera), antigua sala de concierto y teatro.
Durante la Segunda Guerra Mundial fue prácticamente destruida como consecuencia de los bombardeos, pero fue reconstruida y he aquí otra majestuosa obra que casi desaparece como resultado de la guerra.


- Adentrándonos a la zona de los comercios llegamos a una calle llamada: Zeil, donde encontraréis muchísimos tipos de tiendas desde las muy caras hasta aquellas que tienen precios más decente como (Primark). Allí también está un curioso centro comercial llamado MyZeilque, que os aseguro que tiene una fachada digna de ver.

No faltaron los típicos sitios de comer y beber como: McDonald's, KFC, Starbucks, por lo que si no os llama la atención la comida local podréis optar por algo rápido y conocido.

Segundo día:

Muy temprano en la mañana, después de haber probado el "típico desayuno alemán" nos dirigimos a Paulskirche (Iglesia de San Pablo), está iglesia representa el simbolismo político de Alemania y ha pasado por diferentes facetas a lo largo de la historia, fue inaugurada como iglesia protestante hasta convertirse en lo que es hoy, el parlamento de Frankfurt.

Continuados adentrándonos al corazón de la ciudad, hasta llegar a la zona antigua donde encontraremos un plaza tan bonita con edificios tan peculiares que os hará creer que son casitas de chocolate, o más bien la casa de la bruja del cuento de Hansel y Gretel. 


Vale, ya en serio, la plaza se llama: Römerberg, y una vez allí podréis observar un edificio medieval, que además es conocido como uno de los monumentos más importantes de Frankfurt. Sí, es el Römer, pero allí no podremos entrar ya que no es un museo, es más bien una sede del ayuntamiento.

En el centro de la plaza podremos observar la Gerechtigkeitsbrunnen (Fuente de la Justicia), que según cuenta la leyenda, cuando el emperador era coronado se les dejaba entrar a los ciudadanos hasta la fuente porque de ella manaba vino y olor a brochetas de buey.

También encontraremos en la plaza la Alte Nikolaikirche (La antigua Iglesia de San Nicolás), que desde 1290 hasta el siglo XIV fue capilla imperial.

Además te puedes sentar en la plaza y disfrutar de las campanadas de la iglesia, del ir y venir de la gente y de las bonitas casa de madera alrededor de estos monumentos, lo que hace que por un momento te pierdas entre tus pensamientos y viajes en el tiempo.

También puedes aprovechar y comprar souvenir o sentarte y pedirte una cerveza o simplemente comer algo, ya que la plaza Römerberg esta rodeada de puestecitos y restaurantes para que no os falte de nada.

- Caminando por la zona antigua y no muy lejos de la plaza anterior, encontramos el Dom Sankt Bartholomäus (Catedral de Frankfurt), esta imponente construcción gótica no deja a nadie indiferente y tiene la distinción de ser una catedral imperial que destaca por su importancia en el Sacro imperio Germánico.



- A medio día abandonamos el centro histórico, alejándonos de la zona antigua, en dirección al río Meno, donde encontramos otra alternativa para conocer la ciudad, ahora toca el momento de relajarnos y dar un recorrido en barco.

Aquí os dejo lo poco que queda del folleto que me dieron al comprar los tiques.
Información del recorrido en barco:

Conoceréis la ciudad en un crucero que navega por el río Main. Hay disponibles tours de 1 o 2 horas
por menos de 10 euros.
Los paseos en barco salen del
embarcadero "Eiserner Steg" cada una hora y se puede elegir entre un paseo de 50 a 100 minutos río abajo, o 50 a 100 minutos río arriba. Además de ir observando monumentos importantes, puentes y edificios, estarás informado en todo momento con una audio guía a lo largo del tours, esto será tanto en inglés como en alemán.




 - Después de recorrer la ciudad en barco y de haber comido algo, caminamos por la orilla del río, y antes de ver la puesta de sol, anduvimos por la zona de los museos que está al otro lado del río. Hay para todo tipo de gusto, tanto para los que disfrutan del arte como de las ciencias. 

Tercer día:

- Llegó el momento de abandonar la sorprendente ciudad, pero nuestro vuelo no salía hasta por la tarde y en la mañana nos planteamos dos alternativas, o pasábamos las horas que quedaban en el
Zoo, el cual dicen que es uno de los más importantes de Europa, o íbamos al Palmengarten Frankfurt am Main (El jardín de palmeras), el cual es uno de los dos jardines botánicos que hay en la ciudad.
Elegimos la segunda opción y a día de hoy sigo fascinada por lo que encontré en su interior.

Precio: 7 euros
.

Vale la pena pagar por ver el Jardín de Palmeras porque os sentiréis como si anduvieseis por los jardines reales de algun castillo desconocido y a la ves como si estuvieseis perdidos en la selva. Lo recomiendo muchísimo.

Quedaron muchas cosas por ver y es algo que suele ocurrir, siempre queda como excusa para volver algún día. Frankfurt fue una ciudad de sorpresa, no imaginaba que me gustará tanto, su belleza moderna y sus toques góticos medievales son algo que debe verse si se tiene la oportunidad.

Información Extra:

- Nos hospedamos en Comfort Hotel Frankfurt City Center. Este hotel está muy céntrico por lo cual no necesitamos utilizar transporte público para desplazarnos de un sitio a otro, claro, exceptuando los días de aeropuerto.

- No temáis por perderos en el aeropuerto, sí, es super grande pero todo está bien señalizado, hay muchos puntos de información y aunque el idioma del país es alemán, todos hablan inglés y también suele haber alguno que se maneje un poco con el español.

- Para llegar a la ciudad debéis coger el metro, pero para ello debéis buscar la terminal 1, y en el caso de no aterrizar en esta terminal lo único que debéis hacer es utilizar el Skyline, el cual es gratuito y te llevará hacia dicha terminal. Una vez lleguéis a la terminal 1 sólo tenéis que buscar la indicaciones para coger el "S-Bahn", el cual esta marcado con una S blanca sobre un circulo verde.

- Las máquinas para comprar el billete de metro tienen la opción de cambiar de idioma, por lo que pondremos en Español y la compra del billete será un paso sencillo.

- En los parque y zonas públicas de Frankfurt hay WIFI gratuita.




No hay comentarios:

Publicar un comentario